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Conociendo a nuestras socias: Karessa

Karessa y Yoya, escritoras peligrosas

– ¿Cómo conociste Entredós y qué ha significado para ti?

Después del verano de 2018 retomé el hábito de escribir, solo que esta vez lo empecé a hacer en castellano. Como no me sentía del todo cómoda escribiendo mis sentimientos en este idioma, fui enviando mis textos a unas amigas. Una de ellas recibía la newsletter de Entredós (vive actualmente en el extranjero) y me comentó sobre el inicio del Taller de Escritura Creativa de la Fundación. Llamé el día siguiente, fue la primera vez que hablé con Marta y enseguida me apunté.

El haber estado en contacto con Entredós me cambió la vida como de invierno a verano. Definitivamente, hubo un antes y un después en cómo era antes y cómo soy yo ahora mismo: en cómo me veo, en cómo me hablo, en cómo me trato… A través de la escritura fui sanando capas de heridas y quitando costras mal curadas. Y tengo clarísimo que al igual que talleres de escritura hay miles, profesoras como Yoya (Gloria Fortún) solo hay una. Tengo la inmensa suerte de haber sido aceptada en su círculo de escritoras (que este año se llaman Peligrosas porque la nueva edición del taller se llama Escritura Peligrosa).

Diría que todo ese proceso ha significado para mi una transformación orgánica y basada en lo que ya llevaba gestando en mi interior. Una metamorfosis menos dolorosa de lo que me había imaginado porque la hacía al lado de escritoras, que a la vez estaban viviendo sus propios procesos. Eso sí que es mágico. Escribir, crecer, evolucionar en comunidad. Ojalá perdure.

– ¿Puedes hablarnos un poco más del taller de Escritura Peligrosa que imparte Gloria Fortún en Fundación Entredós?

Está el aspecto técnico del taller que es inmejorable, la verdad. Yoya es una cornucopia de ideas para activar la creatividad. También ha sabido despertar nuestros sentimientos intangibles, para convertirlos en palabras más que palpables: impactantes. Y todo lo hace desde la generosidad, la amabilidad y la empatía. Luego, es una cheerleader incansable para que mostremos nuestro trabajo ahí fuera: nos comparte convocatorias para concursos, hashtags en redes sociales, actividades de escritura fuera del taller… y por supuesto, el éxito de una lo celebramos como éxito de todas las escritoras, de la literatura escrita por mujeres.

Más allá de lo técnico, la experiencia más valiosa que destaco de los dos cursos es poder decir con orgullo, “Pertenezco a una comunidad de escritoras feministas”. Sí. Es un círculo generoso, amable, empático, creativo y con muchas ganas de rendir honores a nuestras madres y hermanas, la mayoría colocadas al margen de la literatura reconocida como ‘válida’, ‘útil’ y nosequemás términos derivados del viejo sistema patriarcal que estamos dejando atrás. Me encanta estar viviendo todo este proceso de cambio personal con ese apoyo, y de ser testigo de la actual transformación social con el bolígrafo (¡a veces teclado!) en mano, registrando todo y escuchando lo que están registrando otras.

– También has sido ponente del Espacio Muchas. ¿Puedes hablarnos un poco de esto?

Conocí Espacio Muchas. a través de Yoya, que me propuso inaugurar el ciclo 2019-2020 con una charla sobre mi experiencia como mujer racializada en España. Aquí me encantaría poner un emoji para reflejar la cara que se me quedó en ese momento. Primero, nunca había dado una charla en castellano, pero luego pensé que se iba a hacer en el hogar de la Fundación Entredós, y sabiendo que iba a estar acompañada por amigas, dije que sí. Luego, sentí un poco de pánico porque no pensé que mi experiencia tuviera valor alguno. Es decir, no había hecho nada destacable: me examiné dos veces de Selectividad, estudié una carrera, trabajé, me casé, tuve un hijo, y aquí estoy… Por primera vez en mi vida, no tenía ni idea de qué contar… Pero me fui enterando mejor, y al tener consciencia plena de que Muchas. busca visibilizarnos, finalmente me di cuenta de qué se trataba ese encuentro: de estar ahí, aquí, vernos, tocarnos, darnos un beso, un abrazo, nutrirnos de las vivencias de otras.

Reconozco que desde mi lugar de privilegio, 18 años fueron suficientes como para anestesiar ‘eso de ser racializada’. Pero desde que nació mi hijo, empecé a replantearme esas cosas. Al principio no fue fácil porque no había mucha gente ‘como yo’ con quien pudiera hablar. Ni mucho menos, mujeres con experiencias similares, con quienes pudiese abrirme. Así que Muchas. para mí es un paso más hacia el autoconocimiento y una ventana que me ha abierto a distintas experiencias enriquecedoras e inspiradoras. Siempre estaré agradecida a la cálida bienvenida de Marina, Yania y Ester.

– Hemos visto por las redes que has organizado tú misma un taller de escritura. ¿Cómo ha surgido, qué tiene de diferente, quién se puede apuntar?

La verdad es que todo está conectadísimo: a través de Espacio Muchas., que conocí gracias a la Fundación Entredós, conocí a Xirou Xao, la ponente de diciembre. No asistí en su charla, pero la empecé a seguir por Instagram. Resulta que ella seguía una cuenta que se llama Catarsia, que es una asociación feminista de descendientes asiáticas con sede en Barcelona. Empecé a seguir esa cuenta porque vi que hacen muchas cosas con la comunidad filipina, y allí conocí a Oyidij Oji. Ella es mitad nigeriana y mitad filipina. Nos hicimos amigas. Luego, hablando sobre nuestros gustos y hobbies, nos dimos cuenta de que a las dos nos apasiona escribir y cuando le dije lo maravillosos que son los talleres de escritura, me preguntó “¿Por qué no montar nuestro propio taller con perspectiva racializada?”.

Solo tenía la opción de decir que sí, me lo pedía el alma. Así que aquí estamos, todos los domingos, de 18:00 a 20:00, escribiendo en el Taller Visibles. A solo dos semanas de rodaje, por la cantidad de solicitudes, nos dimos cuenta de que no hay muchos talleres de este tipo: para mujeres racializadas y con perspectiva racializada, en el que tratamos textos de mujeres no blancas. Luego, creo que según cómo lo hemos planteado, también tiene su toque original, pues Oyi y yo somos meras facilitadoras que hemos abierto las puertas para que cualquier otra mujer racializada pueda llevar el taller con su propuesta de textos, ejercicios, dinámicas para despertar la creatividad, etc… Como solo llevamos unas sesiones activas, aún no se ha ofrecido nadie voluntaria para coordinar una sesión. Pero estoy segura de que está al caer.

Visibles es un taller exclusivo para mujeres racializadas. Queremos crear un espacio solo para nosotras. Pero eso no quiere decir que Oyi y yo no estemos abiertas a la posibilidad de montar un taller con perspectiva racializada para alumnos mixtos tanto de género como de raza. ¡Todo es cuestión de proponerlo!

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