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Sabemos que para muchas las vacaciones están a la vuelta de la esquina y que estáis escogiendo las lecturas que os acompañarán en estos días de descanso. Por eso hemos querido seguir conmemorando nuestro Orgullo Lésbico Feminista con libros. Hemos preguntado a socias y amigas por sus libros de amor y deseo entre mujeres favoritos, esas lecturas que atesoran desde siempre, esas historias que les hicieron saber que no estaban solas. ¡Aquí van sus respuestas! Feliz literatura.

  • Esther Courreges: Esmera, de Vince Zep. ¡Cada vez que se corre, cambia de sexo! Sin embargo, no para. Una maravilla de sensualidad y de valentía.
  • La poeta María Castrejón (cuyos poemarios y demás trabajos, como la novela gráfica Annemarie, recomendamos desde Entredós) no duda en decir Orlando, de Virginia Woolf: Me parece que se adelanta totalmente a su tiempo y ya habla de teoría queer y, por supuesto, qué decir de la brillante prosa de Virginia. Lo mismo piensa Beatriz González: Mi obra lésbica favorita es Orlando de Virginia Woolf. Me gusta cómo relaciona tiempo y deseo. El viaje por la historia, los desdoblamientos de personalidad de la protagonista, o ¿son los de la propia Virginia? y la forma en la que exorciza su dolor por el abandono de su amante. Se une a Orlando la poeta Viky Frías: A mi el libro lésbico que más me gusta es Orlando, por su sentido del humor y lo bien escrito que está. Seguido de El pozo de la soledad de Radclyffe Hall, que acaba bien y es un disfrute leerlo.
  • Lena Castells recomienda Tomates verdes fritos en el café de Whistle Stop de Fannie Flagg: Es mucho más explícito que la película en lo que se refiere a la relación entre Idgie y Ruth. Además. es una crítica a la esclavitud y a la segregación racial. Es también la opción de Mª José Campomanes, otra de las amigas de Entredós.
  • Beatriz Ranea nos habla de Sita, de Kate Millett: Al principio me costó por lo duro que es, pero me encantó conocer esa parte tan íntima y personal de Millett.
  • Más Kate Millett por parte de la escritora Nicole Jaramillo (recomendamos su autobiografía Acepto ser yo): Creo que podría decir que es Viaje al manicomio de Kate Millett. Nos cuenta su verdadera historia, nos habla de los miedo y de la fragilidad que tiene la cordura. Es brutal todo lo que damos por sentado. Cuando tuve mi crisis de ansiedad me di cuenta del valor de una mente sana. Millett lo cuenta de una manera magistral y parece que estás en el asiento del copiloto de su vida.
  • Rosa Obra: Para mí El pensamiento heterosexual de Monique Wittig porque expone cómo las mujeres lesbianas abren una brecha en el sistema heteronormativo. Sentí que el ser lesbiana es revolucionario.
  • Alicia Gómez se decanta por Más que amigas de Jennifer Quiles: Lo leí cuando estaba en crisis existencial con mi orientación sexual y fue un apoyo súper importante. Creo que es lectura imprescindible cuando empiezas a ser consciente de que te gustan las mujeres.
  • Nuria Lapastora también recomienda Más que amigas, además de La insensata geometría del amor de Susana Guzner (hace tanto que lo leí que no me acuerdo mucho porque me gustó, pero recuerdo que era unos personajes atractivos y una relación particular) y Carol de Patricia Highsmith.
  • Tania R. Manglano tampoco podía decidirse por uno solo, así que nos recomienda estos: Por qué ser feliz cuando puedes ser normal de Jeannette Winterson, un libro autobiográfico donde lo personal se hace político, donde hay resilencia, sentido del humor, espontaneidad y un honrar a la vida, además del amor a los libros que a ella le salvó la vida. También me ha marcado muchísimo El bosque de la noche de Djuna Barnes, literatura de mucha calidad y La hermana, la extranjera de Audre Lorde.
  • La escritora Gema Nieto, cuyo libro Haz memoria no queremos dejar de recomendar, también insiste en la Winterson: Todas las obras de Jeanette Winterson son extraordinarias, y en muchas de ellas trata el tema de la homosexualidad femenina en comunidades cerriles y sus consecuencias. El amor entre mujeres, con conflicto o sin él, se encuentra siempre presente en todos sus cuentos y novelas, pero mi favorita es Escrito en el cuerpo por varias razones: en primer lugar, el estilo tremendamente elaborado, que a menudo alcanza cotas líricas, con el que describe el dolor de la ausencia, el desamor y la pérdida. No sólo se trata de una prosa sugerente y evocadora, al mismo tiempo sensual y metafórica, sino que fue además muy novedosa desde su publicación por manejar hábilmente un narrador sin género. Éste es el segundo motivo de mi elección, el hecho de que la autora tenga la destreza de presentar un/a protagonista del que en ningún momento se detalla el sexo, ni a través de pronombres ni de adjetivos (por desgracia, en la traducción al castellano este recurso literario se pierde irremediablemente), y aunque se da a entender que se trata de una mujer y las escenas eróticas que se describen sitúan en el centro el placer femenino, es posible trascender el género de los personajes para hacer del amor, en resumen, un tema universal que no distingue de orientaciones, condiciones o identidades.
  • Más Jeanette Winterson por parte de Carmen López: Mi libro lésbico preferido es Fruta prohibida (Orange is not the only fruit) de Jeanette Winterson. Fue el primero que leí. Ella lo escribió en Londres en 1984, tenía 24 años. Yo lo leí pocos años después, en 1992, también con 24, también en Londres. La trama se me desdibuja, no podría decir si es el mejor que he leído, pero lo que sé es que su impacto sigue conmigo. Jeanette, la protagonista de la novela, «en los momentos cruciales siempre tenía a mano una naranja: la agarraba, la pelaba, y la comía como si esa pieza de fruta fuera a consolarla de todos sus males. Más tarde descubrió que existían frutas distintas, más sabrosas, pero que había que comérselas a escondidas». Cuando leí esta novela yo era más que consciente de que había todo tipo de frutas, y en una ciudad ajena, sin esconderme, decidí comérmelas a manos llenas. Fruta prohibida era el viaje de la protagonista y de la escritora para esquivar la vida que les tocaba y apostar por la que querían vivir. Ese era también mi viaje. Fue un libro de encuentro, en el que tres jóvenes curiosas, ellas y yo, nos enfrentamos a peligros. Porque ya se sabe, «si eres curiosa, cabe la posibilidad de que nunca vuelvas a casa». Una lectura que me hizo entender que no estaba sola, y que había llegado el momento de apostar por mi casa propia.
  • Mila Villafañe tiene entre sus favoritos el libro Borderlands / La frontera de Gloria Anzaldúa.
  • A Mónica le encantó Plumas de doble filo de Lola Van Guardia, pues lo encontró muy divertido.
  • Julia Salmerón recomienda El lustre de la perla de Sarah Waters.
  • Gloria Fortún no quiere olvidar El color púrpura de Alice Walker: nos enseña cómo el amor bueno y la sororidad pueden sanarlo todo.

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